Todo plan de ABA con Medicaid de Florida tiene que construirse sobre dos instrumentos estandarizados: las Escalas de Conducta Adaptativa Vineland, tercera edición (Vineland-3) y el Sistema de Evaluación de la Conducta para Niños, tercera edición (BASC-3). Los padres suelen ver los nombres en la carta de autorización y nada más. Aquí explicamos qué miden y por qué importan para las horas de su hijo.
Vineland-3: lo que su hijo hace día a día
El Vineland-3 mide la conducta adaptativa, las habilidades prácticas de la vida diaria, en cuatro dominios: comunicación (entender, hablar, leer y escribir según la edad), habilidades de la vida diaria (comer, vestirse, higiene, tareas, seguridad), socialización (juego, relaciones, manejo de emociones) y habilidades motoras en los más pequeños.
El BCBA lo aplica como una entrevista estructurada con usted, normalmente de 45 a 90 minutos, preguntando si su hijo hace cosas concretas "usualmente", "a veces" o "nunca". No hay respuestas correctas; lo importante es una imagen honesta. Si su hijo hace algo solo con ayuda, dígalo; ese es exactamente el tipo de detalle que se convierte en una meta.
Los resultados se reportan como puntuaciones estándar con media de 100. Un compuesto de 70 o menos es común en niños que necesitan ABA intensivo y es uno de los números que los revisores miran al aprobar horas.
BASC-3: la conducta en casa y en la comunidad
Las escalas para padres del BASC-3 son un cuestionario que usted completa (unos 20 minutos, disponible en español) sobre conductas como hiperactividad, agresión, ansiedad, aislamiento y atención, además de habilidades adaptativas como habilidades sociales y comunicación funcional. Medicaid de Florida exige el formulario de padres de 2 a 18 años. Si su hijo va a la escuela, el formulario del maestro aporta contexto útil pero no es obligatorio.
La evaluación funcional de la conducta
Junto con los dos instrumentos, el BCBA observa a su hijo, normalmente en dos o tres visitas en casa o en la escuela, para entender por qué ocurren las conductas difíciles: qué suele pasar antes y qué consigue su hijo con ellas (atención, escapar de una tarea, acceso a algo, estimulación sensorial). Ese análisis es lo que hace que un plan de ABA sea específico y no genérico.
Cómo se convierte en un plan de tratamiento
El BCBA combina las puntuaciones, las observaciones y sus prioridades en un plan con metas medibles en cada dominio, horas semanales recomendadas de terapia directa (CPT 97153), supervisión y modificación del protocolo (97155) y entrenamiento para padres (97156), y los entornos donde se hará la terapia. El plan se envía a su plan de salud para autorización, normalmente en bloques de seis meses.
Cada seis meses los instrumentos se vuelven a puntuar o aplicar según lo exija el plan, para que el progreso quede documentado en las mismas unidades con las que se aprobó. La reevaluación es también donde más se recortan horas cuando la documentación es débil; es la parte del proceso en la que más cuidado ponemos.
Cómo prepararse
Traiga el informe de la CDE y cualquier evaluación escolar. Piense en cómo sería un buen año para su hijo y su familia; esas prioridades van en el plan. Tenga a mano el horario de su hijo para que el BCBA recomiende horas realistas. Y pregunte; un plan que usted entiende es un plan que puede ayudar a llevar a cabo en casa.
Las evaluaciones se facturan con el código CPT 97151 y rara vez requieren autorización previa. Llame al 786-612-1151 para programar una en español o inglés.